Escúchame,
día tormentoso, sé que has venido a devastarme, a lograr al fin salir victorioso,
Pero!
Tienes que saber que no estoy dispuesto
a dejarme vencer,
Eres
un gran adversario, bastante astuto y sucio,
Crees,
que porque cierras una puerta,
O
llenas mi corazón de angustias y mi vida de miedos,
O
mi billetera de ecos.
O
porque mis lágrimas son más comunes que
de costumbre,
Piensas,
que eso te hace victorioso,
Déjame
decirte, - que esto a un no termina,
Que
apenas estamos empezando,
Que
Me levanto como la montaña que nace de la tierra,
Como
el fuego que se enciende de la hierba seca por el color abrasador del sol,
Estoy
dispuesto a perecer en esta lucha,
A que mi sangre restaure mis heridas,
Esto
no se acaba hasta que la victoria repose
sobre mis hombros devastados y agotados de este esfuerzo inhumano,
Cuidado!
Soy
una máquina que resiste,
Soy
una mente que piensa,
Soy
un corazón que ama,
Soy
un espíritu libre,
Soy
un mar enfurecido,
Soy una cascada refulgente,
Soy
un pensamiento subversivo,
Soy
la libertad surcando los cielos,
No
quiero intimidarte, solo quiero que sepas que no será fácil,
Que
estoy dispuesto a morir,
Por
mis sueños,
Por
mis ideas,
Por
alcanzar todas mis metas y realizar todos
mis propósitos,
Moriré
por una causa, pero espero que esa causa, me transite por el sendero luminoso
de la libertad,
Donde
alcance mis sueños,
Donde
realice mis metas
Y
siga siendo fiel a una idea,
Y
tú, sigas Allí,
Queriéndome vencer...,
José
Fernando Yepes Vargas
josefernandoyv_82@hotmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario